"McDonald’s, quita las manos de mis nalgas": Empleados denuncian acoso sexual en más de 30 ciudades


Los trabajadores en McDonald's están hartos de ser tratados como trozos de carne y acusan a la cadena de comida rápida de no protegerles contra el acoso sexual. Así, los empleados de más de 30 ciudades estadounidenses han protestado en sus respectivas franquicias para exigir un mejor trato y llamar la atención ante lo que consideran un problema generalizado, informa 'The Guardian'.
"McDonald's, quita las manos de mis nalgas" o "McDonald's, ponga algo de respeto en mi cuenta", son algunas de las consignas que se han podido leer en los carteles durante la manifestación.

"Me mostró una foto de sus genitales"

McDonald's alega tener una política de tolerancia cero respecto al acoso sexual, pero al menos 15 han sido las personas que han denunciado al gigante de comida rápida por eso mismo ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC). Estos empleados han compartido su escalofriante historia en un video con un denominador común: la sensación de inseguridad en el trabajo y las falta de repercusiones respecto a sus acosadores.  
Cycei Monet, exempleada de una franquicia en Flint (Michigan) afirma que un gerente se frotó los genitales contra ella y le dijo que quería "hacerle unas cosas". "Un día, [mi jefe de turno] Dereck me mostró una foto de sus genitales. Esa fue la gota que colmó el vaso", indica.
"McDonald's monitorea todo lo que hacemos ―desde lo rápido que va el 'para llevar', a cómo plegamos las bolsas de nuestros clientes― pero cuando presenté una demanda contra mi jefe de turno por acosarme sexualmente de manera regular, McDonald's no tuvo ninguna respuesta", critica. La inacción de la compañía llevó a Cycei a renunciar al trabajo.

1.000 dólares por sexo oral

Mike BlakeReuters
En la grabación, otros trabajadores reportan que sus superiores o compañeros les toqueteaban y se les insinuaban e incluso les hacían comentarios lascivos. A una de las mujeres su jefe le envió un mensaje de texto ofreciéndole 1.000 dólares por sexo oral y a otra le preguntó abiertamente cuál era su postura favorita en la cama. Muchas de las peticiones de las mujeres agredidas en cuanto a cambiar de horario o de lugar de trabajo fueron ignoradas por la compañía de comida rápida.
El acoso sexual es un problema que afecta a la industria de la comida rápida en general. Según una encuesta de Heart Research Association, un 40% de las mujeres que trabajan en este sector lo han experimentado. Se trata de una cifra un 60% mayor que el existente en cualquier otra industria.

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