"Parezco vela derretida": bajó 100 kilos y su piel era un problema



La vida de la estadounidense Celia Shroder cambió de manera rotunda al someterse a una cirugía de bypass gástrico aunque sabía que el camino total de recuperación implicaba tratamientos e intervenciones adicionales.

Celia sufrió bullying desde temprana edad por su sobrepeso y por tener que vestir ropas de hombre debido a su contextura física. A los 27 años, decidió que era momento de cambiar tras evaluar que no quería que sus hijos “sufrieran los tormentos” de tener una madre con obesidad.

"Uno de los momentos más tristes fue cuando yo tenía 14. Andaba en bicicleta y otros chicos pasaron en un auto y me gritaron ’trasero gordo’ por la ventana. Debido a eso, pensé que ya no podría andar en bicicleta nunca más y dejé a propósito la bicicleta sin cadena fuera de casa para que alguien la robe”, describió Celia.

Más tarde descubrió que la crueldad no era propiedad única de los jóvenes. “Ya en la edad adulta, la gente me miraba con desagrado cuando estaba en público. Una vez en un restaurante de comida rápida, el camarero me preguntó si ‘había terminado de pedir todo el menú’. Fue horrible”, confesó.

Tras todo este calvario, se sometió a una operación con la que logró perder 224 libras (101 kilos). Sin embargo, un nuevo reto la esperaba. Sobre su cuerpo quedaron varios pliegues de piel sobrante lo que la asemejaba, según sus palabras, en una “vela derretida”.
Tres meses atrás, una nueva cirugía la libró de esa situación y ella asegura estar feliz con su cuerpo por primera vez en su vida,

“Mi exceso de piel parecía una vela derretida, era como si la piel se estuviera escurriendo por mi cuerpo. Yo quería sentirme bien por todo el peso que había perdido, pero debido a la piel odiaba aún cómo me veía. Tuve que comprar ropa dos talles más grande para que pudiera caber todo mi exceso de piel. La piel extra me causa problemas al hacer ejercicio, tuve constantes infecciones y erupciones, todo esto me hacía sentir desdichada”, comentó al diario inglés Mirror.

Celia pudo superar estos problemas gracias a la nueva cirugía. “Ahora, cuando me miro en el espejo, me gusta lo que veo por primera vez en mi vida. Me veo tan diferente que la gente no me reconoce. Se siente irreal, es algo que había soñado toda mi vida y ahora es una realidad”, celebró por último la mujer.




Fuente: http://tn.com.ar/ 

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