Una abuela de 89 años viaja sóla recorriendo el mundo



¿A qué edad se pueden realizar ciertas cosas? Depende de muchos factores. De tontas reglas sociales, del que dirán, del estado físico, de las ganas, de la voluntad, y de lo más importante: si se tiene o no un sueño por cumplir.
Las redes sociales se están rindiendo de admiración y sorpresa ante Yelena Yerjova, una abuela siberiana de 89 años que, pese a su edad, gasta todo lo que ahorra de su pensión en un gusto. Nada de medicamentos. Nada de reuniones en el Centro de Jubilados. Nada de comidas especiales. Yelena gasta la plata viajando.
Su historia se conoció en las redes gracias a una viajera que se topó con la abuelita en... ¡Vietnam! Es que Yelena parece no buscar destinos tradicionales. Ella elige por variados motivos los lugares a los que quiere llegar.
La abuela le contó a su ocasional compañera que su pasión por los viajes comenzó hace seis años. Relató que un día sintió que su mundo era pequeño. Que no conocía más allá de su barrio en Krasnoyarsk, la ciudad donde vive en la fría Siberia.
Su vida, llena de sacrificios y trabajo, no había conocido de muchas vacaciones. Entendió que ya estaba en la recta final de la existencia, y salió al galope. Empezó a ahorrar parte de su pensión. Cortó pequeños gustos como la compra de algún chocolate, y se dio cuenta que la botella donde guardaba monedas y billetes de poco valor, se iba llenando.
La abuela (sin ninguna ayuda económica de su familia) vio que podía realizar un viaje cada seis meses. Y desde el momento que descubrió que el mundo más allá de su barrio era inmenso, no paró de viajar.
Entre otros países, Yelena ya visitó Alemania, Austria, Turquía, Polonia y la Republica Checa. Este último es su favorito. Tanto, que ya fue cinco veces allí. Le gusta mucho Praga, pero más, perderse en pequeños pueblitos del interior checo.
Ni la edad, ni la barrera lingüística, ni el hecho de que camina con un bastón le impiden a Yelena cumplir su sueño. En su ciudad ya es conocida. Visita las agencias de viaje donde pregunta por ofertas y destinos con descuentos. Se hace asesorar sobre el lugar que va a visitar. Y luego, simplemente, se marcha rumbo al destino elegido con una mochila, lo único que lleva. Es pesada, pero siempre encuentra gente que la ayuda.
En su último viaje fue donde Yelena eligió Vietnam. Le gustó algo la playa, pero se interesó más en probar la cocina exótica y anotó recetas. Y se divirtió andando en moto.
¿Qué edad es la justa para realizar algo? Depende de muchas cosas. Pero algo es cierto: no hay edad para cumplir los sueños. Como Yelena, que con 89 a cuestas, quiere seguir viendo más allá de su barrio en la fría Siberia. Quiere ver mundo. Un mundo distinto...
¿Hay que subir a una camello? Yelena lo hace.

Los viajeros se enamoran de la abuela al conocerla.

Tomando un colectivo en Vietnam Siempre está sonriente.

De recorrida por Austria. Yelena no para de recorrer países.

Yelena en Moscú. No la atemorizan las temperaturas extremas.



Fuente: http://muy.clarin.com/ 

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