Una joven anoréxica, que comía 20 calorías al día, fotografía su increíble recuperación

Jodie-Leigh, una adolescente inglesa de 18 años, ha conseguido sacar fuerzas de flaqueza para intentar recuperarse de la anorexia que padece. La joven sube fotos en Instagram de su cuerpo natural para concienciar a otros jóvenes de que no cometan su mismo error. Además, con su historia, pretende relatar todo lo que supone esta terrible enfermedad.
La increíble recuperación de una adolescente anoréxica que comía 20 calorías al día
Una joven adolescente que sufría anorexia ha publicado unas i ncreíbles fotografías de su recuperación en las redes sociales.
A Jodie-Leigh le diagnosticaron u n trastorno de alimentación en 2013, después de que su mejor amiga muriera en un trágico accidente. Un año más tarde, contaba con todos los síntomas de una persona anoréxica, y le diagnosticaron, además, depresión y ansiedad. En 2015 fue ingresada en un hospital por sus problemas de alimentación, según informa Mirror.
La joven, de 18 años y originaria de Hampshire (Reino Unido), sólo ingería 20 calorías al día, hacía ejercicio en mitad de la noche y llegó a pesar 35 kg.
Se vio obligada a dejar sus estudios escolares, ya que no conseguía tener la mente despejada. Sin embargo, a principios de este año, la joven tuvo un momento de revelación, en el que decidió elegir la vida sobre la muerte.
Jodie decidió encarar su enfermedad con todas sus fuerzas, y poco a poco quiso dejar de tener miedo a comer por engordar. Sus amigos y familiares practicaban juegos con ella para que la comida fuera agradable.
En junio de 2016, Jodie alcanzó un peso saludable de 63 kg., y fue capaz de volver a sus estudios.
Ahora sube fotos naturales de su cuerpo a su cuenta de Instagram para apoyar a otras personas que sufren trastornos de alimentación. Jodie se encuentra estudiando sociología, psicología y teatro. “Tuve mi momento de revelación cuando me di cuenta de que me tenía que poner tres toallas en el baño porque mis huesos chocaban y me hacía daño, no era normal”, señaló la joven.
“Me tenía que poner en cuclillas en el inodoro porque me dolían los huesos, tenía desmayos, palpitaciones, temblores y dolor constante. No lo quería más”, relataba.
“A mis padres les ataqué y les dejé contusiones en un momento que tuve que luchar contra las voces de dentro de mi cabeza. También me herían algunos comentarios horribles de algunas mujeres que me veían. La gente comentaba sobre mí”, señala la joven.
Después de un largo tratamiento, la joven se siente satisfecha de lo que ha conseguido: “Ahora he recuperado de nuevo la relación con mi madre, que fue siempre mi mejor amiga. Puedo salir a comer con mi familia, puedo bailar, puedo hacer las cosas que antes, por falta de peso, no podía hacer. Estoy terminando mis estudios, que antes no era capaz por culpa de la anorexia, me impedía tener la mente despejada”.
Jodie pasó de comer 700 calorías al día a 200 calorías y, finalmente, sólo a 20 calorías: jalea en el desayuno, una botella de zumo para el almuerzo y verduras y fideos para la cena. La joven se levantaba todos los días a las 2 de la mañana para hacer ejercicio. “Mi madre me mintió y me dijo que iba al médico para un chequeo, cuando en realidad fui para que el doctor me diagnosticara un trastorno de alimentación, ansiedad y depresión”, señala Jodie.
A pesar de que no ha sido un camino fácil, el apoyo de sus amigos y familiares ha sido fundamental. En junio de 2015 fue dada de alta, pero recayó en septiembre, y la tuvieron que volver a ingresar. “Honestamente, no tenía interés en mejorar, solo quería morir”, señaló la joven. Pero algo hizo que todo cambiara: “El médico me dijo que solo me esperaba la recuperación o la muerte, y elegí recuperarme”.
Ahora, con sus fotos naturales, advierte a los jóvenes de que no cometan su mismo error. Mientras tanto, ella sigue recuperándose: “Es un largo camino, pero tengo que seguir luchando ahora”.

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