El cruel rito pagano búlgaro que aterroriza a los perros [VIDEO]



Prevenir la rabia y alejar a los malos espíritus, así como invocar la fertilidad y abundancia en las cosechas. Esas son las razones y controversiales justificaciones que dan los habitantes de una ciudad de Bulgaria llamada Brodilov para practicar aún un antiguo ritual pagano llamado Trichane Na Kuche o “giro del perro”.
Esta práctica pagana se realiza el primer día de la cuaresma y ha sido denunciada por activistas como una crueldad animal.

Las Organizaciones para la Protección de los Derechos de los Animales en Bulgaria, Europa y América se oponen firmemente a la celebración del ritual. Gracias a su intervención, la actividad fue prohibida en el 2006 tras la entrada de Bulgaria en la Unión Europea.

Sin embargo, los vecinos la siguen practicando porque alegan que tienen derecho a ejercer sus tradiciones y que no se le hace daño a los animales (que son llevados por sus propios dueños).

En el 2011, el alcalde Petko Arnaoudov permitió a los habitantes retomar la tradición alegando que la ‘festividad’ atrae visitantes curiosos y por tanto, turistas y dinero a una comunidad pobre que lo necesita.

¿De qué se trata el rito?

Como su nombre lo anticipa, el giro del perro es un festejo popular convoca a los vecinos al inicio de marzo en las orillas de un río pequeño y poco profundo, para poner a girar perros amarrados de unas cuerdas.

La actividad comienza cuando los organizadores instalan dos pilares y entre ellos colocan la cuerda de la que se ata al perro desde el vientre (como si fuera una piñata).

El animal se hace girar varias veces en una dirección para enrollar la cuerda y luego, se suelta para que gire rápidamente en la dirección opuesta cuando la cuerda se desenrolla, hasta que el perro cae en el agua muy helada, desconcertado y desorientado.

Cabe destacar que cada animal ha sido alimentado previamente y se le ha colocado un tapón para que no pueda desechar sus excrementos. De modo que cuando gira, el tapón se desprende y ocurre una dispersión sus heces alrededor, lo que es leído como “abundancia para las cosechas”.


De acuerdo con la Radio Nacional de Bulgaria, en los últimos años, conversaciones con los vecinos han logrado que estos expresen su deseo de suavizar la dinámica, sin embargo, el punto de negociación es difícil porque ellos desean continuar practicando su tradición.Este año, ambientalistas de Bulgaria y Rumania se han acercado a la comunidad para ofrecerles a los vecinos unos perros de peluche para que sustituyan a los animales vivos. 


Fuente: http://www.univision.com/  

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